La representante de la Oficina de la ONU para los derechos humanos en Colombia Juliette de Rivero, se reune con diferentes organizaciones de víctimas y autoridades con el fin de verificar cómo se encuentra la situación en materia de derechos y violencia en el Chocó.
Juliette de Rivero es peruana, británica y suiza y cuenta con 24 años de experiencia en el campo de los derechos humanos. Ha sido directora de Incidencia Política en Ginebra para Human Rights Watch.
La Comisionada, representante en el país de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michel Bachelet, en su primer día visitó Bojayá y se reunió con la mesa de víctimas del municipio, además sostuvo un encuentro con la Diócesis de Quibdó para conocer la memoria donde están los nombres de las víctimas del conflicto en el departamento.
La visita que se extenderá hasta el jueves también incluye reuniones con autoridades de la fuerza pública, como el comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta Titán del Ejército Coronel Yesid Florián, el defensor del pueblo Regional Luis Murillo, la procuradora regional del Chocó Aris Arriaga y la Mesa Departamental Indígena.
Uno de los impulsores de la visita fue el Comisionado de la Verdad Leiner Palacios, quien ya le había manifestado a la representante su preocupación por el asesinato de jóvenes (van más de 120 en Quibdó este año) y líderes, así como el escalamiento de la confrontación armada, servicios públicos en Bojayá y el departamento en general.
«La situación de derechos en salud, en educación, esa línea de abandono institucional en que están las comunidades (…) valoro mucho que haya ido a esta región» indicó el Comisionado.
La representante además visitará la oficina en Quibdó de la ONU para los derechos humanos y recorrerá varios barrios de la capital chocoana.




