La parálisis y/o abandono de cuatro importantes proyectos en Bahía Solano, con contratos que sobrepasan los 85.000 millones de pesos, configuran una radiografía fiel del fracaso e incompetencia de los gobiernos de turno en la solución de problemas esenciales y de la corrupción y pérdida de recursos públicos.

El personero municipal de Bahía Solano, Carlos Mario Cardona Pérez, ha denunciado que las obras se encuentran suspendidas, que ha enviado requerimientos a las autoridades competentes para que intervengan, incluyendo la Presidencia de la República, que ha presentado denuncias penales, pero no existen acciones claras para que los contratos avancen satisfactoriamente.
“Pareciera que no les importara la suerte de los mismos, mientras los habitantes y visitantes del Bahía Solano siguen sufriendo la la carencia de infraestructuras en condiciones dignas que ayudarían a mejorar la calidad de vida e impulsar el desarrollo de la región”, agrega.
Los cuatro proyectos que podrían convertirse en elefantes blancos son la pavimentación de la vía Ciudad Mutis-El Valle, obras de protección en el río Valle, mejoramiento del aeropuerto José Celestino Mutis, y mejoramiento del acueducto y alcantarillado.

Pavimentación de la vía Ciudad Mutis-El Valle
Esta obra, clave para el desarrollo de Bahía Solano, se inició en 2014, en el gobierno de Juan Manuel Santos. A la fecha, luego de diez años de contratos y fracasos sucesivos del Invías y el Ministerio de Transporte, la obra sigue sin terminar. El más reciente contrato fue firmado en el gobierno Petro el 6 de octubre de 2022, por 19.000 millones de pesos para los últimos 4,3 kilómetros, y tenía como fecha de cumplimiento el pasado 31 de diciembre de 2024.
Los trabajos fueron paralizados desde hace dos meses y el gobierno nacional nada dice al respecto.

Obras de protección en el río Valle
Más de cien viviendas en el corregimiento El Valle han sido destruidas por la erosión y el cambio del cauce del río Valle. Ante la inacción e incumplimiento del gobierno nacional, la comunidad de este corregimiento bloqueó el aeropuerto de Bahía Solano en diciembre de 2022 y realizó dos paros cívicos.
En enero de 2024 la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo adjudicó un contrato por 37 mil millones de pesos para construir obras de protección (jarillón) en el río Valle y otras obras en la comunidad indígena El Brazo.
Este contrato tenía un término de ejecución de once meses, o sea que debía terminar en noviembre de 2024. Sin embargo, la obra se retrasó, está suspendida desde hace tres meses y ha generado graves afectaciones, sin reparar a varios propietarios perjudicados. Los trabajos contratados en la comunidad indígena El Brazo a la fecha no se han iniciado.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo no responde los requerimientos del personero municipal Carlos Mario Cardona sobre construcción de puentes peatonales que conecten los diques de inundación, sistemas de aguas residuales en las viviendas aledañas a los diques y accesos para embarcaciones.

Mejoramiento del aeropuerto José Celestino Mutis
Con recursos de regalías aprobados en 2022, la gobernación del Chocó adjudicó en febrero de 2023 varios contratos por valor de 21 mil millones de pesos para el mejoramiento del aeropuerto ‘José Celestino Mutis’ (cerramiento y terminal de pasajeros).
La obra está paralizada desde hace más de medio año y lo parcialmente construido se está deteriorando.

Acueducto y alcantarillado de Bahía Solano
En los años 2013 y 2016, en el programa ‘Todos por el Pacífico’ y con recursos de cooperación española, se adjudicaron dos contratos por más de 10 mil millones de pesos sobre mejoramiento de acueducto y alcantarillado de Ciudad Mutis.
Las obras no funcionaron nunca en forma adecuada y hoy las dos infraestructuras físicas se encuentran abandonas e inutilizables, convertidas en “elefantes blancos”. En gran parte de la cabecera municipal no llega el servicio de agua por falta de presión y la planta de tratamiento de agua potable no funciona. Los solaneños hoy en día siguen consumiendo agua no tratada, un riesgo para la salud pública.
La Planta de Tratamiento de Aguas Residuales, PTAR, se encuentra en total abandono, y el municipio tiene problemas con el alcantarillado en casi todos los sectores.




