Una investigación periodística de la Revista Cambio, («La transición energética se quedó en el papel: el millonario convenio de Fenoge que no dejó ni una obra», reveló que el millonario programa de transición energética denominado «EN-Comunidad», impulsado por el Gobierno de Gustavo Petro, finalizó en diciembre de 2025 sin construir una sola obra física ni instalar infraestructura eléctrica en el territorio.
El proyecto piloto, diseñado para atender a 62 iniciativas de base comunitaria en las zonas más vulnerables del país, se ejecutó a través de un convenio por un valor de $27.815 millones de pesos firmado entre el Fondo de Energías No Convencionales y Gestión Eficiente de la Energía (Fenoge) —adscrito al Ministerio de Minas y Energía— y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
Debido a sus graves deficiencias de interconexión eléctrica, el departamento del Chocó concentró una de las mayores tasas de afectación, con un estimado de entre 12 y 15 comunidades y consejos comunitarios engañados por la expectativa estatal.
Al vencerse el plazo del convenio a finales de 2025, la totalidad del millonario presupuesto se consumió exclusivamente en estudios técnicos, socializaciones, viabilidades y talleres de capacitación.
Bajo la guía de los contratistas, los líderes locales llegaron a desmontar a mano hectáreas de selva y adecuar lotes para recibir las granjas solares. Al final, las familias quedaron con personerías jurídicas constituidas en el papel ante la Cámara de Comercio como «Empresas de Servicios Públicos», pero en la total oscuridad, ya que el convenio nunca contempló ni asignó recursos económicos para la compra de materiales ni para la fase constructiva material.
Mientras las comunidades esperaban la instalación física de granjas solares, redes locales y paneles fotovoltaicos en los techos de sus viviendas, la ejecución real dejó cero (0) obras construidas y ningún panel solar instalado en todo el Chocó.
Las familias esperaban recibir un proyecto llave en mano y listo para encender los bombillos. El convenio cerró en diciembre de 2025 dejando los planos listos, pero dejando la fase constructiva sin fondos y sin definir qué entidad o ministerio asumirá la financiación real de las obras.
Entre las comunidades chocoanas engañadas figuran:
• Litoral del San Juan (Chocó): Afectación directa en las comunidades étnicas de Playita Copomá, Copomá y Cucurrupí.
• Subregiones del Baudó (Alto, Medio y Bajo Baudó): Consejos comunitarios afrodescendientes y asentamientos de la etnia Wounaan que completaron la fase diagnóstica.
• Atrato, Medio Atrato y Zona Rural de Quibdó: Organizaciones locales de base que adelantaron la constitución legal de sus proyectos sin recibir infraestructura.
• Pacífico Chocoano (Nuquí y Bahía Solano): Resguardos indígenas y caseríos apartados cuyos terrenos quedaron desiertos.



