El comunicador tadoseño Erlin Leonardo Hinestroza, de 31 años, es protagonista en proyecto de narrativas comunitarias que se expone en Bogotá. Participa con una muestra fotográfica y sonora sobre mujeres mineras. Su proyecto se puede visualizar en línea en este enlace:
https://chagra.co/proyectos-2023/
A pesar de haberse alejado de su entorno en búsqueda de trabajo y educación, Erlin Leonardo siempre ha mantenido a Tadó en su mente y corazón, lo que lo motiva a regresar y llevar a cabo proyectos significativos para su comunidad.
Con su proyecto busca amplificar la voz de su gente para que cuenten su realidad. Como comunicador, su objetivo es narrar el Chocó, Tadó y las comunidades étnicas, resaltando su cultura, patrimonio, sueños, experiencias y esperanzas. Su trabajo busca desafiar las percepciones negativas y estereotipos, promoviendo una representación más justa de su comunidad.
Nueve trabajos de diferentes departamentos del país se exponen desde el 23 de mayo en la la galería Nodo Cultural, calle 72A No. 22-62 de Bogotá.
Mujeres, procesos barriales, comunidades indígenas, campesinas y afrocolombianas tuvieron participación en las iniciativas.
Desde este 23 de mayo está abierta al público la exposición “Chagra: un cultivo de historias. Narrativas visuales y comunitarias para el cambio social”, en donde podrán conocerse los proyectos que fueron producidos en el marco de una beca de producción impulsada por Baudó Agencia Pública.
Chagra es una iniciativa de narrativas comunitarias que nació en medio de las coberturas de Baudó AP, en palabras del fotógrafo Víctor Galeano y cofundador de Baudó, en cada sitio donde él o su equipo viajaba para investigar algún tema “encontrábamos personas con deseos de narrar lo que ocurría en sus territorios desde sus necesidades; Chagra es un espacio de cultivo comunitario, un lugar en donde se intercambian conocimientos, filosofías, ideas”.
Esta iniciativa incluye programas de formación, pero también apoyo económico para la producción de contenidos y narrativas comunitarias desde los diferentes territorios en que viven los miembros de la red de narradores. La red de narradores comunitarios cuenta con 66 miembros en 21 departamentos del país.
Entre ellos se encuentra el comunicador Yerlin Leonardo Hinestroza, oriundo de Tadó, quien desarrolló un trabajo visual y sonoro con mujeres que dependen del barequeo y la pequeña minería para sobrevivir en su territorio.
«Mujeres tadoseñas comparten su experiencia en la búsqueda artesanal de oro y platino, una labor transmitida de generación en generación, y explican cómo la maquinaria pesada ha transformado esta actividad, los impactos ambientales y comunitarios de la minería, y el significado de esta labor tradicional frente a las desigualdades sociales en el territorio», aseguró Hinestroza, quien con su trabajo hace un llamado de alerta sobre la «situación actual de la minería en Tadó y la determinación que impulsa a estas mujeres a seguir usando herramientas como la pala, el amocafre, la barra, la batea, la totuma, el cacho y las botas, frente a las enormes máquinas que arrasan sin considerar la sostenibilidad del territorio».
Según él artista argentino Nicolás Janowsky, mentor de los participantes y quien acompañó buena parte de su proceso, se trata de un “viaje a través de las prácticas narrativas comunitarias y su conexión con el arte contemporáneo nos lleva a una reflexión profunda sobre la importancia de valorar y promover las voces locales y sus narrativas. Al reconocer el poder y la riqueza de estas expresiones culturales arraigadas en las comunidades, abrimos puertas a la diversidad, la inclusión y la justicia social en el mundo del arte y más allá”.
En total, Chagra ha contado con un 55% de participación de mujeres, lo que es importante según Natalia Ortiz Mantilla, fotógrafa santandereana y narradora comunitaria, pues los medios tradicionales y corresponsales que suelen hacer cubrimientos en las regiones más olvidadas del país “son hombres, con una mirada muy patriarcal de los territorios y la forma en que los habitamos”.
Ashanty Lawhier, oriundo del Palenque de San Basilio en el departamento de Bolívar y participante del proyecto, asegura que este sirve para “erradicar estigmatizaciones y estereotipos” sobre su comunidad. “Para mi el periodismo comunitario es como un río que fluye por los corazones de personas que habitan en un mismo espacio, el eco de las voces locales resonando en las colinas de la comunidad”, agrega.
La exposición se encuentra en Nodo Plural, en la calle 72A No. 22-62 de Bogotá, a partir del 23 de mayo todos los días entre martes y viernes desde las 12 del mediodía hasta seis de la tarde y los sábados entre las 11 de la mañana hasta las cuatro de la tarde.




