
Por José María Daza Sánchez
La ciudadanía chocoana conoce que en este departamento existe un potencial inmenso en materia deportiva. No desistiré de citarlo, en cada oportunidad. Y digo la ciudadanía, porque resulta que los únicos que lo desconocen y no por ignorancia, sino por conveniencia, son los dirigentes políticos.
Amagan con unas “políticas públicas” en los que se gastan una cantidad de recursos en “asesores y expertos” que finalmente sus informes quedan en los anaqueles de las instituciones oficiales, sin que se pongan a funcionar y se hagan efectivas. Hacen reformas equivocadas y erróneas. Se reestructura el Instituto de Deportes Departamental, pero hasta ahí. La junta directiva incluye un representante de los deportistas, cuando ellos ya tienen representación con las ligas y desconocen la normativa nacional al respecto.
Las capacidades propias de los chocoanos dan para responder en muchas categorías deportivas. Eso se identifica en el ‘fenotipo’, que se define así: “El fenotipo es la expresión física y observable del genotipo, influenciada por el entorno (características físicas, bioquímicas, comportamiento). En resumen: el genotipo es el código interno, y el fenotipo es la manifestación externa”.
Ve uno a esos jóvenes en el fútbol, patinaje, canotaje, tenis, baloncesto y múltiples modalidades más, donde se desempeñan con mucha altura, se preparan con mucho esfuerzo y sacrificio. Se organizan los clubes y se asocian en las Ligas y se afilian a las federaciones.
Obviamente que donde hay empresas privadas les interesa apoyar a los deportistas, hay patrocinios y reciben recursos para su preparación y competencia. En el Chocó eso no existe, entonces trabajan con las uñas, vendiendo productos para autofinanciarse o el apoyo de los papás cuando hay esa posibilidad.
Las administraciones públicas del resorte del deporte o los titulares territoriales o locales salen es a tomarse la foto para que en las redes y medios de comunicación los muestren como los grandes albaceas, pero que, en verdad, estos jóvenes y sus directivos escuchan, cuando deben recurrir a la administración, el “no hay plata”. Pero contratar antes de elecciones a cerca de noventa personas sin fundamento técnico, sin que haya habido un preparador físico o un técnico para que apoyen la gestión deportiva, no tiene justificación. Quitarles los recursos a los deportistas para destinarlos a burocracia politiquera.
En esas ‘políticas públicas’, surgen preguntas como: ¿Y cuántos escenarios deportivos se han construido para la práctica del deporte? ¿Cuál es el apoyo verdadero en materia financiera a los deportistas para preparación y competencia?
¿Por qué no se dedican recursos de las regalías transferidas por el gobierno nacional para financiar de fondo el deporte, ante tanto potencial existente? ¿Por qué razón los deportistas deben vivir ‘limosneando’ para cada desplazamiento?
¿Saben, esos sabios dirigentes oficiales, que muchos deportistas no se alimentan adecuadamente a pesar de los esfuerzos que deben aportar para prepararse y luego competir? ¿Habrá algún proyecto para apoyar en este y otros temas a los deportistas? ¿Tienen un ‘inventario’ de los deportistas y sus potenciales, para el respectivo apoyo e impulso?
El “Estadio de la Normal” viene deteriorándose a una velocidad impresionante, dado que es el ‘único’ sitio para competencia y entrenamiento. Se viene planteando la instalación de la nueva placa. Hoy me dicen que ese proyecto “está en fase de ajuste técnico y presupuestal para garantizar la calidad de la superficie multideportiva y los sistemas de drenaje…”
¿Hasta cuándo? Y el otro proyecto al que el invirtieron recursos del gobierno nacional, la Villa Deportiva, está en un estado, también, de deterioro, con un plan de gestión integral.
Y una última pregunta en este escrito: ¿Qué ha pasado con las denuncias que realizó un dirigente deportivo, al que le duelen todos estos daños al deporte, con relación a las obras realizadas en el Aeroparque? Claro, en este caso, desde el inicio para adquirir los terrenos, mostró el futuro que se está viviendo. Y ni hablar del “Estadio de la Universidad” ubicado en zona rural del corregimiento de Doña Josefa, en el municipio del Atrato.
La verdad que no se ve una perspectiva favorable para el deporte y los deportistas chocoanos.
Y lamento mucho que se molesten los administradores públicos cuando se comentan situaciones como estas, pero no todos estamos convertidos en áulicos, pues no tenemos intereses políticos ni personales.




