


En la mañana de hoy, 11 de enero, se realizó en Quibdó una nutrida marcha exigiendo la inmediata libertad de Jefferson Murillo Mosquera y Blyderson Arboleda Montañez, dos jóvenes funcionarios públicos del Chocó secuestrados el pasado 6 de enero cuando viajaban en un vehículo desde Quibdó hacia Istmina.
La marcha recorrió las principales calles del sector céntrico de Quibdó y fue encabezada por Nubia Carolina Córdoba Curi, gobernadora del Chocó, y por Hernán Penagos, registrador nacional. Los acompañaron los padres de los dos funcionarios, empleados del Sena Chocó y de la Registraduría Chocó, y por miles de ciudadanos.
“Seguiremos realizando marchas en Quibdó y en otros municipios del Chocó, cada vez con mayor convocatoria, para exigirle a los captores que liberen sanos y salvos a nuestros funcionarios”, dijo uno de los organizadores del acto.
Es unánime el sentimiento en el Chocó y crece la indignación contra el abominable delito del secuestro.
El brigadier Nicolás Alejandro Zapata, director encargado de la Policía, dijo que una de las hipótesis que manejan las autoridades es que la delincuencia común habría realizado el secuestro en el Chocó para luego ser “vendidos” a grupos armados ilegales.
El director de la Policía se refirió al grupo delincuencial Los Zetas o Los Palmeños, responsable de cometer extorsiones, quema de vehículos y homicidios selectivos en el Chocó, grupo que “trabaja” de la mano con el ELN.




