Por: Narcilo Vivas Martínez

El gobernador encargado llegó al cargo como el mesías, el salvador para el tema de COVID-19, y, en el corto tiempo que lleva en el cargo ha adoptado ciertas medidas importantes, aunque unas populistas y otras más aterrizadas.
Sin embargo, sobre el manejo de la pandemia todavía queda mucho por hacer. El Chocó no puede seguir dependiendo del nivel central para realizar las pruebas del COVID-19. Se requiere de manera urgente habilitar el laboratorio departamental con nuevos equipos y personal capacitado, para realizar pruebas masivas en todo el Chocó.
Es inaceptable que en el Chocó se tengan que esperar diez o más días para conocer los resultados de las pruebas. Mientras los casos de COVID-19, siguen aumentando de manera exponencial. Por supuesto, mientras más pruebas y más rápido se conozcan los resultados, más fácil se podrá controlar la propagación de la pandemia.
Los departamentos y municipios del país no pueden depender del nivel central para las pruebas. Es evidente que en la medida que van aumentando los casos en Colombia, el nivel central va colapsando y se van demorando más los resultados de las pruebas en el Chocó.
Si en el Chocó no se adoptan medidas urgentes para afrontar la pandemia la situación puede llegar a ser catastrófica, partiendo de la base de que no nos hemos preparado en lo más mínimo en materia de definir las rutas de atención a los pacientes, dotación de las infraestructuras hospitalaria con las UCI necesarias, con nuevos equipos médicos, respiradores, recurso humano calificado y los protocolos de bioseguridad para afrontar la pandemia.
Esta pandemia es una realidad mundial que tiene convulsionada a la humanidad y desde lo local tenemos que prepararnos lo suficiente para combatirlo y superarlo…




