
(Fotos Lloró Stereo)
Los habitantes de Boraudo, corregimiento de Lloró, desde las seis de la mañana de hoy, agosto 4 de 2025, cerraron la vía Quibdó-Pereira, como protesta por el incumplimiento del gobierno nacional relacionado con la reubicación del poblado y la construcción de 300 viviendas en el sitio Nuevo Boraudo.
Los boraudeños vienen luchando por la reubicación de su poblado desde hace más de diez años debido a las penalidades y pérdidas sufridas con las continuas inundaciones del río Atrato.
Desde diciembre de 2020 el gobierno nacional anunció la reubicación del corregimiento de Boraudo. El 29 de mayo de 2021 la gobernación del Chocó y la alcaldía de Lloró suscribieron un convenio interadministrativo para la construcción de vías en afirmado en el terreno seleccionado para la reubicación.
El 15 de julio de 2021 el Juzgado Segundo Administrativo Oral del Circuito de Quibdó ordenó a la alcaldía de Lloró, al Ministerio de Vivienda y a la Unidad de Gestión de Riesgos y Desastres adelantar las gestiones necesarias en un término de cuatro meses para reubicar el corregimiento de Boraudo. Así lo estipulo dicho Juzgado en la Sentencia 0211 al fallar una acción popular interpuesta por Freddy Abadía, personero municipal de Lloró en ese momento.
En abril de 2023 la comunidad de Boraudo se tomó las instalaciones del palacio municipal y cerró la vía Yuto-Istmina para presionar al gobierno y lograr la reubicación.
Por la demora en el inicio de las obras, en junio de 2023 se programó y luego se suspendió la toma pacífica de los habitantes de Boraudo a las oficinas de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, UNGRD, en Bogotá.
El contrato para la construcción de 300 viviendas, centro de salud, escuela y colegio en el Nuevo Boraudo se suscribió con el Consorcio Boraudo VISR, por un valor de treinta mil millones de pesos, las obras debían haberse iniciado 15 de junio de 2023, con una duración de once meses, para terminar el 14 de mayo de 2024.
Sin embargo, desde fines del año 2024 está paralizada la obra. Se inició la construcción de 33 viviendas, que permanecen incompletas, solo con paredes y techo y algunas sin techo. No tienen puertas ni ventanas, ni servicios públicos. Hoy no existe una sola vivienda habitable.

El proyecto de reubicación de Boraudo, además de las 300 viviendas, incluye acueducto, alcantarillado, escuela, centro de atención a la primera infancia y escenario deportivo y recreativo.
Está suspendido el transporte entre Quibdó y Pereira, y entre las subregiones de Atrato y San Juan.
La comunidad de Boraudo exige la presencia de Carlos Carrillo, director de la Unidad Nacional de gestión de Riesgo y Desastres, UNGRD, y de la Ministra de Vivienda.
Otros incumplimientos de la UNGRD
De otro lado, tampoco se reinician los trabajos de protección del corregimiento El Valle, Bahía Solano, ni las obras para la reubicación del corregimiento de Pogue, municipio de Bojayá.
“Un desastre total la Unidad de Nacional de Riesgo y Desastre”, dijo un lloroseño indignado por el engaño y la no construcción de las 300 viviendas.




