El municipio de Bahía Solano, en el Pacífico chocoano, es un destino privilegiado para el avistamiento de ballenas jorobadas en el Pacífico.
La llegada anual de las ballenas jorobadas al Pacífico colombiano es un espectáculo natural extraordinario. Entre los meses de julio y octubre, estas majestuosas criaturas migran aproximadamente 8.500 kilómetros desde la Antártida hasta las cálidas aguas de la costa pacífica colombiana para aparearse y dar a luz a sus ballenatos. Este fenómeno natural convierte a Bahía Solano en un lugar de importancia mundial para el avistamiento de ballenas.
De acuerdo con el Brigadier General, Oscar Zuluaga, presidente de Satena, Bahía Solano, ubicada en el departamento del Chocó, ha permanecido en gran medida oculta durante años, pero ha comenzado a revelar al mundo todos los tesoros naturales que alberga en sus playas, ríos y selvas. «Para los amantes de
la naturaleza y los entusiastas del avistamiento de ballenas, este destino es una joya que no se puede pasar por alto», subraya Zuluaga.
Uno de los aspectos destacados de Bahía Solano es su accesibilidad. Satena, como aerolínea comprometida con la promoción del turismo sostenible, ofrece vuelos regulares hacia Bahía Solano, facilitando el acceso a este destino.
Hay que recordar que Bahía Solano es el punto de partida ideal para explorar el Parque Nacional Natural Ensenada de Utría, un ecosistema diverso y fascinante.
Los visitantes pueden llegar a este parque desde el corregimiento de El Valle en lancha. Allí, se encuentran playas de arena negra y blanca, bosques de manglar, senderos ecológicos y una abundante vida silvestre que incluye aves, reptiles y anfibios. Durante la temporada de ballenas, este Parque Nacional Natural se
convierte en un lugar privilegiado para observar y aprender sobre estas magníficas criaturas en su hábitat natural.




