Casi medio millar de indígenas de las comunidades El Brazo, Poza Mansa, Bacurú Purrú y Boroboro, en el río Valle, se desplazaron al corregimiento El Valle, municipio de Bahía Solano.
Huyeron de su territorio intimidados por grupos armados vinculados al narcotráfico que asesinaron en el día de antier a su líder Miguel Tapí Rito.
El destacado líder embera fue sacado de su vivienda a la fuerza por estos criminales en Bacurú Purrú y luego degollado en un terreno cercano.
El alcalde Ulmer Mosquera Gutiérrez dijo que con el crimen aleve y cobarde de Miguel Tapí Rito ya son 16 los asesinatos en Bahía Solano este año 2020. Pidió ayuda al gobierno departamental y nacional para atender a los indígenas.
El alcalde también expresó su preocupación frente a posibles contagios de COVID-19, en medio de la situación de desplazamiento y aseguró que el municipio no cuenta con los recursos suficientes para garantizar la implementación de protocolos de bioseguridad.
“Encontramos a unos indígenas aglomerados, la pandemia todavía está y un eventual contagio del coronavirus es una preocupación mayor para la administración municipal. De tal manera que, independientemente del pedido que hacemos para que nos envíen colchonetas y alimentos no perecederos, también requerimos elementos de bioseguridad”, dijo el mandatario local.
Además, desde la Alcaldía y la Personería de Bahía Solano solicitaron la presencia urgente del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar –ICBF-, para asistir a los cerca de 350 menores de edad que fueron desplazados junto a sus familias y priorizar la atención a los que tienen discapacidades.




