Un ataque con drones cargados de explosivos, atribuido al Frente Ernesto Che Guevara del Ejército de Liberación Nacional (ELN), dejó este viernes 28 de agosto de 2026 a tres militares heridos y a un canino antiexplosivos muerto en zona rural del municipio de Sipí, en el departamento del Chocó.
Según el reporte de la Décima Quinta Brigada del Ejército Nacional, las tropas del Batallón de Operaciones Terrestres N.° 26 se desplazaron a la zona para brindar apoyo a la población civil que se encontraba confinada por los enfrentamientos entre el ELN y el Clan del Golfo (también conocido como Autodefensas Gaitanistas de Colombia o AGC). Estos grupos se disputan el control de corredores usados para el narcotráfico y la minería ilegal de oro en la subregión del San Juan, entre los municipios de Sipí y Nóvita.
Durante el desarrollo de la operación se registraron combates con integrantes del ELN. En medio de estos, los insurgentes emplearon drones para lanzar artefactos explosivos contra las unidades militares. Las detonaciones causaron heridas por esquirlas a tres uniformados, quienes fueron evacuados oportunamente para recibir atención médica. Además, murió uno de los caninos que acompañaba a las tropas (identificado en reportes como Rihana, especializada en detección de explosivos).
El Ejército Nacional rechazó el hecho y lo calificó como una “acción criminal” que demuestra el “uso indiscriminado de drones cargados con artefactos explosivos”. La institución señaló que este tipo de ataques “atentan contra la vida e integridad de la población civil y de la Fuerza Pública, además de vulnerar los derechos humanos e infringir las normas del derecho internacional humanitario”.
Contexto de la crisis humanitaria
La situación en Sipí y Nóvita se agrava en medio de la emergencia generada por el terremoto de magnitud 7,4 del 10 de agosto de 2026 (con epicentro en San José del Palmar). La Defensoría del Pueblo había alertado días antes sobre confinamientos y desplazamientos forzados que afectaban a cientos de familias de comunidades étnicas (afrodescendientes del Consejo Comunitario Acadesan y pueblo indígena Emberá).
El 23 de agosto se registró un ataque previo con un artefacto aéreo no tripulado cargado de explosivos improvisados que hirió a tres civiles (dos hombres y una mujer) y provocó el desplazamiento de unas 90 familias (aproximadamente 118 personas) hacia las veredas Barranco, Charco Largo y Charco Hondo. En total, se han reportado más de 1.300 personas afectadas por confinamientos y desplazamientos en la zona.
Ante el llamado de los alcaldes de Sipí y Nóvita, el Ejército desplegó 128 soldados del Batallón de Combate Terrestre N.° 26 para recuperar el control territorial y permitir el retorno de las familias a sus actividades cotidianas.
Las operaciones militares continúan en la región mientras se mantiene la alerta por el riesgo de contaminación con artefactos explosivos y la vulnerabilidad de las comunidades civiles atrapadas en medio de la disputa armada.




