
Por José E. Mosquera
Con la muerte de Alfredo Cújar Garcés, se va cerrando el ciclo de una generación de escritores y columnistas de la prensa chocoana, auténticos exponentes de la cultura y la intelectualidad chocoana. Una generación que no solo dejo huellas como servidores públicos, sino como referentes de la cultura chocoana.
Alfredo Cujar Garcés, fue durante 50 años, un agudo y mordaz comentarista y columnista de la prensa chocoana, un auténtico defensor de las causas chocoanistas, un contador de historias y vivencias chocoanas, cuyos relatos pausados y llenos de anécdotas trasmitían una extraordinaria carga de sabiduría y un conocimiento sobre la historia chocoana que fue referente de consultas permanentes.
Fue un gran conversador con una memoria privilegiada para recordar y relatar la historia regional en su lenguaje castizo de un agudo observador de los acontecimientos comarcanos. Un hombre dotado de una memoria fotográfica de los acontecimientos políticos, económicos, sociales y culturales de la sociedad quibdoseña.
Fue un referente de esa sociedad comarcana que evolucionó con el paso de los años en un crisol étnico y cultural, dado a las influencias que se recibieron del Gran Caribe, de las oleadas de comerciantes Sirio libaneses, europeos, paisas, vallecaucanos, caldenses y pare de contar, crisol de una sociedad multiétnica, la cual don Alfredo describía con magistrales asombros.
Una de sus grandes pasiones fue escribir debido a la facilidad que tenía para escribir y relatar acontecimientos. En los años 60 del siglo pasado fundó el periódico La Verdad para defender las tesis políticas de Alfonso López Michelsen. Luego en 1971, bajo el seudónimo Álgel Mena Mena, don Alfredo Cujar, irrumpió en el mundo del periodismo de opinión y fue con una crítica mordaz contra los malos manejos administrativos del gobierno del inquilino en aquel momento del Palacio de la Confianza.
Fue así como la columna crítica y mordaz de Ángel Mena Mena, comenzó a publicarse en los periódicos Foro Chocoano y luego en Presente, columna que durante décadas generó un mundo de especulaciones sobre su verdadero autor. Una columna que cada vez que se publicaba causaba revuelos y terremotos políticos por sus punzantes críticas sobre los acontecimientos políticos regionales.
Fue uno de los secretos mejores guardados durante tres décadas en el periodismo chocoano, secreto que fue develado en 1996, cuando su propio autor lo revelo cuando comenzó a publicar en el Semanario Chocó 7 Días, una columna bajo el título Columna de Mena Mena.
La muerte de don Alfredo Cujar Garcés, deja un profundo vacío y dolor en su familia: su esposa Gabrielita Cañadas, sus hijos Douglas, Cecil, Claudia, Patricia, Sussy y Gisela. Sus hermanos Benjamín y Olga Zapata Garcés, al igual que en sus círculos de amigos, en la sociedad quibdoseña y en las personas que gozábamos de su amistad y de su sabiduría. Siempre será un referente chocoano. Su muerte me causa un profundo dolor y mucha tristeza. Fueron 91 años de una vida llena de realizaciones y sabiduría, pero en el más allá en la Casa Grande de la constelación y la eternidad está sentado con Delfino Díaz Carrasco (Neneco) y Francisco Baldrich Garcés (Pachungué) en sus acostumbradas tertulias, los tres marcaron un derrotero inolvidable en la sociedad quibdoseña. Paz en sus tumbas.




