Edición No. 1258. Quibdó, marzo 20 a 26 de 2020

Editorial

Debilidad ante amenaza

En este momento todos los pueblos del mundo enfrentamos la grave amenaza de la pandemia del coronavirus, un nuevo virus que se contagia muy fácil y de manera ex-ponencial, que afecta principalmente los pulmones y que colapsa en pocos días los hospitales y las unidades de cuidados intensivos.

Al momento de escribir esta nota el virus se ha propagado por 135 países, 15 de ellos en América Latina. En Colombia ya se tienen 65 infectados de 12 departamentos.

El gobierno nacional declaró el estado de emergencia y el aislamiento preventivo obligatorio de personas mayores a 70 años desde el 20 de marzo hasta el 31 de mayo. Veinte gobernadores decretaron el toque de queda, suspensión de clases, cierre de bares, restricciones en lugares públicos.

El coronavirus no ha llegado aún al Chocó pero ya ha infectado a nuestros vecinos Antioquia, Risaralda y Valle del Cauca.

Los expertos hacen varias recomendaciones para impedir o dilatar el avance del coronavirus: lavar muy bien las manos cada tres horas, tener el menor contacto y la mayor distancia con otras personas, evitar reuniones, saludos de mano o de abrazo o beso.

El problema grave en el Chocó es la debilidad de nuestros centros de salud y hospitales. El hospital San Francisco de Asís, el único de segundo nivel en el departamento, está casi en bancarrota. En el hospital Ismael Roldán los empleados protestan y exigen el pago de varios meses de sueldo.

De acuerdo a los estudios que se han hecho en China, Europa y Estados Unidos, si no se toman medidas drásticas para bloquearlo, el 20 por ciento de la población puede quedar infectada por este nuevo virus.

En el caso del Chocó, con 535.000 habitantes, tendríamos 107.000 infectados. De ellos, el 80 por ciento, 85.600 chocoanos, serán asintomáticos y no requerirán ninguna atención médica. Del 20 por ciento restante, (21.400 chocoanos), el 15 por ciento (16.050 chocoanos) solo tendríasíntomas leves, fiebre, tos, expectoración, malestar general. Pero el 5 por ciento, 5.350 chocoanos, podrían tener manifestaciones clínicas más graves (neumonía y complicaciones clínicas) que requieran hospitalización, y en el Chocó no tenemos camas para atenderlos.

Y lo más delicado del problema es que el uno por ciento, 1.070 chocoanos, entrarían a una etapa muy grave, requerirían atención especial en una unidad de cuidados intensivos (UCI) con respirador, pero en todo el departamento solo tenemos 25 camas de UCI. No todas cuentan con ventilador y algunas están ocupadas por pacientes con otras patologías.

Tenemos unas veinte camas de UCI para atender a 1.070 chocoanos en situación grave por el coronavirus. Una catástrofe total.

De allí la importancia de tomar todas las precauciones y medidas, por más drásticas y dolorosas que sean. Primero la vida.

Antes de que llegue el coronavirus al Chocó ya se han adoptado importantes medidas en esta fase que se llama de preparación. Pero se requieren otras como las siguientes:

Más controles en los aeropuertos (Quibdó, Acandí, Capurganá, Bahía Solano, Nuquí, Pizarro) y en las fronteras (La Mansa, Guarato, Unguía, Bajirá, Acandí, San José del Palmar).

Adelantar en forma rápida campañas masivas en medios de comunicación y en redes sociales de capacitación a la población y al personal de salud.

Mejorar centros de salud y hospitales, incluyendo las UCI.

Garantizar a los pacientes de alto riesgo que serán remitidos a centros especializados en atención pulmonar y cardiovascular.

Todo lo que haga ahora es poco frente a la gravedad de esta amenaza. Todos debemos asumir con rigor la prevención de esta pandemia.