Edición No. 1249. Quibdó, enero 17 a 23 de 2020

Editorial

Es la economía, estúpido

“La economía, estúpido”, (The economy, stupid), fue una frase utilizada en la política estadounidense durante la campaña electoral de Bill Clinton en 1992 contra George H. W. Bush (padre). Bush era considerado imbatible por la mayoría de los analistas políticos y enfatizaba en sus logros en política exterior, pero Clinton se enfocó en la necesidades inmediatas de la gente y, sobre todo, en la idea de que su situación económica condicionaba el resto de problemas sociales. Luego la frase se popularizó como «es la economía, estúpido».

Traemos a colación esta frase a propósito del recrudecimiento de la violencia e inseguridad en el Chocó en las últimas semanas, empeorando el clima de zozobra, tensión y angustia que a todos nos preocupa y nos golpea por igual. En varias ocasiones nos hemos referido al tema pero no sobra reiterar las ideas básicas.

Chocó, y en especial Quibdó, está sacudido por hechos violentos. Día a día jóvenes son acribillados a bala, se suceden tiroteos y atracos por doquier, roban y desvalijan motos en las calles céntricas. Comerciantes y profesionales, y hasta los venteros ambulantes o estacionarios, son extorsionados. Rapimoteros y taxistas son “vacunados” por transitar en los barrios periféricos. Bandas de jóvenes imponen condiciones a sangre y fuego en “sus” territorios. La vida nocturna languidece y la gente prefiere refugiarse en sus viviendas.

Amplias zonas rurales padecen el azote del enfrentamiento entre bandas armadas del Clan del Golfo, el ELN y disidentes de las Farc. Amenazan, desplazan, reclutan jóvenes, asesinan líderes sociales, como ocurrió la semana pasada con un líder indígena en zona rural de Nuquí, impiden la libre movilización por los ríos y colocan minas antipersona que generan el abandono de las parcelas.

Sectores de la población, agobiados por el desempleo y la miseria, congenian con grupos y prácticas delincuenciales, como ocurre en los municipios de la costa Pacífica con el narcotráfico y la “pesca blanca”.

Operativos policiales decomisan todo tipo de armas, incluyendo fusiles y granadas.

Un largo recetario de medidas pueden aplicarse para tratar este mal. Consejos de seguridad, restricción de parrilleros en las motos, mayor presencia policial y militar, aumento de cámaras de vigilancia y de escoltas a personas amenazadas, más equipamento a la fuerza pública, etc.

Perola esencia del problema está en la frase “es la economía, estúpido”. La raíz del problema es la economía. Chocó tiene el mayor desempleo de Colombia, con datos oficiales rondando y superando el 20 por ciento. Tener un empleo digno en el Chocó es como ganarse una lotería. Miles de profesionales chocoanos agonizan en el desempleo, mirando sus títulos colgados en las paredes de sus viviendas, con las alacenas y los bolsillos vacíos.

Las necesidades básicas insatisfechas superan el ochenta por ciento. El Chocó tiene un producto interno bruto per cápita apenas del cuarenta por ciento del promedio nacional. Sin ingresos, en la mayoría de los hogares no se consume lo mínimo. El hambre y las carencias conllevan al rebusque, la informalidad, la descomposición familiar, la prostitución, desesperanza y el resentimiento. Y de allí pasar a la delincuencia es cosa cercana porque el hambre convierte al ser humano en una fiera sin límites.

Jóvenes sin futuro no encuentran otra salida que la violencia y la ilegalidad. Son víctimas de un modelo económico y a la vez se convierten en victimarios, empeorando el drama social.

El desempleo general descompone, como un comején al interior de un mueble, la estructura familiar y vecinal, la educación, la salud, la ética y los valores culturales.

La solución está a la vista y se repite a diario. Es “lo social”, “es la economía”, es el empleo, es la satisfacción de las necesidades básicas.

Ejecución de planes de empleo con inyección de importantes recursos públicos en todos los sectores. Recuperar la producción en el campo, invertir en educación rescatando escuelas y colegios, subsidiar a los productores y emprendedores, interconectar eléctricamente a los municipios desligados de la red nacional, asignar recursos suficientes para terminar rápido las pavimentaciones hacia Medellín y Pereira, finiquitar el tema de la vía al mar Ánimas- Nuquí. Descongelar el aprovechamiento sostenible de los inconmensurables recursos naturales del Chocó, con potencialidades gigantescas en todas las áreas del desarrollo humano.