Edición No. 1216. Quibdó, mayo 17 a 23 de 2019

Editorial

El desastre de los “Bonos Carrasquilla” en el Chocó

La Contraloría General de la República acaba de publicar un extenso informe de auditoría de casi 700 páginas donde denuncia múltiples irregularidades en el “esquema de financiación” usado por el actual Ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla en los años 2009 a 2011, cuando prestó a través de una firma particular 440.637 millones de pesos a 117 municipios para invertir en acueductos y saneamiento básico.

Se trata de los llamados “Bonos Agua” o “Bonos Carrasquilla”.

Del total nacional de 117, en el Chocó fueron diez municipios los afectados por este tenebroso artilugio financiero donde los créditos otorgados con altísimos intereses, en total 31.563 millones de pesos, tenían como garantía de pago sus ingresos futuros provenientes del Sistema General de Participaciones, SGP, lo que hoy tiene en quiebra a muchos de ellos.

En el Chocó fueron diez los municipios “tumbados” con dicha modalidad de crédito: Acandí, Alto Baudó, Atrato, Bajo Baudó, Cantón de San Pablo, Carmen del Darién, Cértegui, Istmina, Lloró y Unguía.

El caso de Alto Baudó es gravísimo: pignoró el 80 por ciento de sus ingresos del SGP, prestó $ 7.829 millones, ha pagado a la fecha $ 13.357 millones en intereses y capital y todavía debe $ 6.368 millones..

La Contraloría comprobó que en los municipios del Chocó los recursos entregados en calidad de empréstitos superan notablemente la capacidad de pago de las entidades te-rritoriales que pignoraron los recursos de SGP, de manera que el valor de la cuota del crédito es superior a los recursos que reciben por concepto de transferencias de la nación por SGP.

Otras irregularidades anotadas en dicho informe son las siguientes: las obras en las veredas La Toma y La Variante en el municipio de Cértegui, no fueron encontradas; en Acandí las obras contratadas quedaron inconclusas y no prestan servicio; en Istmina las obras no funcionan y están abandonadas; ninguno de los diez municipios cuenta con información sobre calidad de agua en el Instituto Nacional de Salud- INS, para el período 2009-2017; Lloró registra una ínfima cobertura total de acueducto, inferior al 20 %.

En Puerto Pérvel, municipio del Cantón de San Pablo, fue construido el acueducto pero no funciona, está abandonado y se deterioran el cuarto de máquinas, el sistema eléctrico, la maquinaria y la planta de tratamiento. En Taridó, Cantón de San Pablo, está en funcionamiento, pero deteriorándose por falta de mantenimiento y limpieza de la bocatoma.

El acueducto de Catrú no fue ejecutado. Los alcantarillados de Pie de Pató, Nauca y Puerto Echeverri presentan tuberías descubiertas, filtraciones, malos olores; las plantas de tratamiento del alcantarillado nunca fueron instaladas, operadas o terminadas, se encuentran en total abandono,con vertimiento directo sin ningún tipo de tratamiento.

Los acueductos de Panamacito, Potedó, Negría, San Antonio, Primera Mojarra, Paitó, Basurú, Suruco, Santa Mónica, Boca de Luis, Puerto Salazar Chigorodó, del municipio de Istmina, quedaron inconclusos, abandonados, llenos de maleza y de óxido.

Agrega la Contraloría que la operación de sustitución de deuda de los Bonos Carrasquilla en el Chocó, refinanciada con una línea de crédito blanda para dar un respiro a las finanzas de las entidades territoriales, no surtió el efecto esperado, ya que continúan siendo impagables dichos créditos, debido a que las cuotas y las condiciones de los mismos no son proporcionales al crecimiento de los ingresos de los municipios.

En resumen, los “Bonos Carrasquilla” en el Chocó fueron un completo fracaso: obras sin ejecutar, inconclusas y/o terminadas sin funcionar. Elefantes blancos en los que se perdieron los 31.563 millones de pesos que les prestaron, más los miles de millones pagados hasta ahora por intereses.

Por culpa de Carrasquilla estos diez municipios chocoanos carecen de las obras de las que deberían estar disfrutando. Y tampoco pueden construirlas pues por ocho o diez años más tendrán que seguir pagando el capital y los intereses con los que los tumbaron.