Chocó 7 días
Edición No. 1105. Quibdó, febrero 24 a marzo 2 de 2017
Editorial
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Santos en el Chocó, más ruido que nueces
El   pasado   7   de   marzo   los   medios   de   prensa   de   la   Casa   de   Nariño   informaron   al   país   que   el   presidente   Juan   Manuel   Santos   se   desplazaba   hasta   el Chocó   para   hacer   entrega   de   un   paquete   de   obras,   como   parte   de   la   “histórica   inversión”   de   su   gobierno   en   este   departamento.   Tomados   por sorpresa   con   la   noticia,   los   habitantes   de   Nuquí,   Istmina,   Tadó   y   Quibdó   fueron   testigos   de   una   visita   relámpago   del   primer   mandatario,   quien   vino a anunciar inversiones remotas y a entregar obras inconclusas de saneamiento básico y vivienda, principalmente. Los   abigarrados   helicópteros   de   la   Armada   Nacional   trajeron   también   al   Vicepresidente   Germán   Vargas   Lleras   y   a   los   ministros   Jorge   Eduardo Rojas, de Transporte; Elsa Noguera, de Vivienda, y Luis Gilberto Murillo, de Ambiente y Desarrollo Sostenible. Antes   de   ese   día,   el   último   presidente   en   visitar   la   población   de Tadó   había   sido   Belisario   Betancur   Cuartas,   en   1986.   En   su   período   de   gobierno   lo había   hecho   también   Misael   Pastrana   Borrero. Ambos,   como   buenos   demagogos,   llegaron   a   hacer   presencia   en   nombre   de   su   partido   a   uno   de   los pocos enclaves conservadores de un departamento de mayorías liberales. Pretextaron   su   presencia   con   la   entrega   de   dos   obras   que   fueron   recibidas   con   agrado.   Pastrana,   después   de   recorrer   una   gran   franja   de   la   región del San Juan, inauguró en Tadó la recién creada sucursal de la Caja Agraria. Betancur, por su parte, partió la cinta inaugural de la carretera hacia Santa Cecilia. Lo   que   no   acaba   de   asimilar   la   gente   de   Tadó   es   que   pasados   31   años   de   la   visita   de   Betancur,   con   tantas   e   ingentes   necesidades   a   la   vista,   la llegada de un presidente resulte tan infructuosa. La prensa nacional informó que en la tierra de Barule se entregaron obras de ampliación de acueducto y alcantarillado. El   mismo   presidente   en   su   discurso   indicó   que   gracias   a   su   gobierno   Tadó   alcanzó   una   cobertura   de   cien   por   ciento   en   materia   de   acceso   al servicio   de   acueducto.   Falso.   Los   tadoseños   saben   que   antes   y   después   de   los   anuncios   de   este   gobierno   el   agua   llega   a   sus   casas   sólo   dos   horas en la mañana. A   Nuquí,   que   tiene   grandes   necesidades   en   materia   de   saneamiento   ambiental   y   mejoramiento   de   infraestructura   aeroportuaria,   Santos   llegó   por segunda   vez   en   su   doble   cuatrienio   para   “analizar   aspectos   de   las   obras   de   optimización   y   ampliación   del   acueducto”   o   mejor,   para   inaugurar   lo que   ya   había   inaugurado.   Los   nuquiseños,   que   urgen   la   construcción   de   un   relleno   sanitario   y   ansían   ver   culminada   la   vía   al   mar   para   impulsar   el turismo y mejorar sus condiciones económicas, se quedaron esperando estas soluciones. En   Ismina   la   comitiva   presidencial   llegó   a   “poner   la   primera   piedra”   de   la   fase   uno   del   sistema   de   acueducto.   Además   se   entregaron   cien   casas inconclusas y húmedas del proyecto Villa Pino II, que hacen parte del programa de vivienda gratis del gobierno nacional. El estado de deterioro y el reducido tamaño de las casas es tan evidente que provocaron la indignación del personero municipal. En   una   valiente   misiva   al   presidente,   el   representante   del   Ministerio   público   en   “la   capital   de   la   provincia   del   San   Juan”   exteriorizó   la   indignación   de los beneficiarios del plan de vivienda. Desde todas las tarimas Santos repitió la mentira según la cual en su gobierno el Chocó ha recibido las mayores inversiones de su historia. Sin   embargo,   no   se   refirió   a   los   compromisos   firmados   e   incumplidos   al   pueblo   en   agosto   del   año   pasado,   por   lo   que   el   Comité   Cívico   por   la Salvación y Dignidad del Chocó tiene encendidas las alarmas.