Edición No. 1258. Quibdó, marzo 20 a 26 de 2020

Curiosidades del Chocó

 

La eterna marginación del Chocó: denuncia de

hace un siglo que parece haber sido hecha ayer

Francisco Moreno Mosquera

En una visita al Chocó en abril de 1921, el magistrado caucano Juan Evangelista Cruz quedó profundamente indignado al comprobar la marginación y abandono en que el Estado colombiano tenía a esta región, especialmente en materia de vías.

Conmovido al ver el aislamiento discriminatorio y las enormes diferencias que separan al Chocó de la otra Colombia, escribió un documento de denuncia pública que causó gran impacto.

Entre otras cosas decía:

“Debe arreglarse debidamente la trocha que va de Bolívar a Quibdó y construirse una vía que sería importantísima para el desarrollo del Chocó: me refiero al camino que va de Cartago a Condoto e Istmina por Nóvita, vía con la cual quedaría ligado el Chocó al centro del país… Mientras para ir del resto de Colombia al Chocó se necesiten azarosos viajes; mientras no se pueda ir a Quibdó o a Istmina como se va al Socorro o a Manizales; mientras subsista el estado actual de cosas, que es una vergüenza, el Chocó estará en peligro, a pesar del patriotismo admirable y nobilísimo de sus hijos. Y cada día que pase sin que se remedie esta necesidad es un día perdido para la Patria. La integridad nacional no se salva con armas sino con progreso y cultura, con lazos afectivos de solidaridad y acercamiento”.

Ese era el estado de las cosas en 1921 y, curiosamente, el estado de las cosas sigue siendo exactamente el mismo hoy, en 2020, cien años después: el Chocó continúa en el marginamiento y olvido por parte de una Colombia centralista y egoísta.

Finalmente, el magistrado Cruz remata su carta con una advertencia que resurge cuando se presentan movimientos del pueblo chocoano para exigir la atención del gobierno central.

Esta es la advertencia:

“Lo mismo sucedía con Panamá. Y Panamá se perdió principalmente por esa vergonzosa anomalía”.