Chocó 7 días
Edición No. 1124 Quibdó. Julio 14 a 20 de 2017
El Chocó de Ayer
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De la edición 3020 del periódico ABC (Junio 27 de 1935) Pasaje Bechara Veinte   pesos   oro   en   artículos   regaló   hoy   a   sus   clientes   el   pasaje   Bechara,   de   Quibdó.   Los   simpáticos   amiguitos   y   magníficos   clientes Toño   y   Chuy de   la   Torre   recibieron   un   riquísimo   pulso   con   piedras   preciosas   por   haber   coleccionado   un   buen   número   de   cheques.   Hasta   las   5   de   la   tarde   hubo hoy cambio y subió a $20 lo regalado a los consumidores del pasaje Bechara. Espere un gran surtido próximo a llegar. Esta era una región abandonada Hoy,   otra   es   la   suerte.   Las   noticias   telegráficas   de   anoche   hablan,   con   optimismo,   lo   mismo   que   las   que   comunicamos   ayer,   sobre   lo   está haciendo el gobierno nacional, en franco acuerdo con el seccional. Hoy   nos   dicen:   En   la   semana   entrante   sale   el   técnico   de   radio   del   Ministerio   de   Guerra,   que   viene   a   montar   la   estación   emisora   de   Quibdó,   y   los telégrafos inalámbricos de Riosucio, Acandí y Nuquí. Llegaron a Quibdó los planos de la nueva planta eléctrica. Actualmente   se   somete   al   señor   intendente,   una   propuesta   de   la   International   General   Electric,   para   dotar   a   Quibdó   de   una   modernísima   planta telefónica. Fue   nombrado   el   doctor   Joaquín   Restrepo   ingeniero   jefe   de   los   estudios,   trazado   y   construcción   de   la   carretera,   en   el   sector   Tutunendo   –   Hábita. Los dos ingenieros restantes se nombrarán en la semana entrante. El gobierno nacional tomó directamente a su cargo el sector de la carretera entre Tutunendo y Quibdó en la parte en que está intransitable. Se   situaron   al   Cónsul   en   Panamá,   señor   Villegas,   los   pesos   americanos   para   pagar   el   barco   del   Pacífico   que   será   entregado   en   el   curso   del   mes de julio, y es de mayor capacidad que el contratado primeramente. Y desde ahora podemos decir: gracias a la República Liberal el Chocó no es ya una región abandonada. Crónicas sobre Acandí Por Julio Abril Ya   que   estamos   dilucidando   los   usos   y   costumbres   de   Acandí,   es   bueno   que   nos   internemos   a   conocer   también   de   sus   extensiones   sembradas con   banano,   las   cuales   se   encuentran   en   Tanela,   El   Tolo   y   el   río   de Acandí,   en   número   que   pasa   de   ochocientas   hectáreas   dedicadas   a   este   solo cultivo. Los   señores   Olcali   y   Lambers   con   espíritu   emprendedor,   ensayaron   la   fundación   de   una   modesta   siembra,   y   hoy   ya   sienten   palpitar   con entusiasmo   la   realización   de   sus   ideas,   porque   a   ellos   se   debe   en   muchísima   parte,   el   auge,   el   incremento   y   el   impulso   que   está   tomando   este puerto. Muchos   años   de   consagración   lleva   esta   sociedad   al   ensanche   del   banano.   Varios   años   decimos,   que   sin   protocolos   ni   nada   organizaron   una   con las consecuencias, cediendo las embarcaciones cargadas con perjuicios de sus vidas. La   empresa   bananera   a   que   aludimos,   compra   el   producto   a   los   incipientes   cultivadores,   dinero   que   pagan   religiosamente   de   acuerdo   con   los gajos   o   manos   que   tenga   el   racimo,   en   una   proporción   de   treinta   y   cinco   a   sesenta   centavos   oro   cada   uno.   Se   comenta   en   tono   favorable,   que   los señores   Olcali   y   Lambers   se   han   distinguido   por   su   honradez   para   con   los   trabajadores   y   aun   se   les   califica   de   indiferentes   en   el   cobro   de   sus cuentas, dejándose hasta expropiar terrenos y siembras que a ellos pertenecen Las   bodegas   de   dicha   compañía   se   encuentran   con   artículos   que   en   ningún   caso   tienen   visos   de   contrabando.   El   arroz,   la   manteca,   el   azúcar, géneros   de   producción   nacional,   etc,   etc,   son   mirados   con   desdén   por   los   empleados   del   resguardo   nacional.   El   movimiento   de   egresos   no corresponden    a    las    entradas,    porque    los    depósitos    viven    desprovistos    de    elementos    de    primera    necesidad,    por    los    cuales    establecemos claramente, que no ambicionan acumular riquezas por vías distintas a las de la honradez. El   tranvía   eléctrico   que   está   muy   demorado   todavía   porque   apenas   tienden   perezosamente   los   rieles   por   la   carencia   de   trabajadores,   se   destinará para recoger el banano desde Tanela hasta Acandí, recorriendo vastísimo territorio que permanece sin cultivo. Para   terminar   esta   crónica   la   cual   dedicamos   a   los   amigos,   como   aplausos   a   sus   labores,   esperamos   que   por   parte   de   la   entidad   respectiva,   se drague o canalice la boca del río Acandí, para que tengan fácil acceso las embarcaciones cargadas que atracan con frecuencia. De Acandí,   podemos   decirle   a   la   intendencia,   que   no   se   trata   de   un   auxilio   misericordioso   el   contratar   su   canalización,   porque   con   el   cobro   de   tres centavos   oro   por   la   exportación   de   cada   racimo   de   banano,   hay   lo   suficiente   para   construir   no   sólo   esa   obra,   sino   otras,   ya   que   semanalmente salen para el exterior, cerca de cinco mil racimos. Con   la   suma   de   cinco   mil   pesos   oro   americano,   o   diez   mil   de   nuestra   moneda,   los   socios   de   la   empresa   bananera   pondrían   mediante   contrato, establecer una navegación eficiente ciñéndose a los estudios y exigencias que estén dentro de los cinco mil y en un tiempo relativamente corte. Hay   que   poner   atención   al   clamor   de   ese   pueblo   que   por   su   distancia   casi   nunca   pide,   y   cuando   lo   hace   es   con   razón   y   porque   lo   necesita. Acandí será nuestra redención económica y por espíritu de justicia hay que atenderlo.