Edición No. 1253. Quibdó, febrero 14 a 20 de 2020

La tarea de gobernar

Francisco A. Mena Rodríguez

Hace poco escuché al alcalde de Quibdó informar sobre la decisión de militarizar a la ciudad como primera medida de seguridad, en el primer “Consejo Extraordinario de Seguridad”.

Decía que no permitiría el triunfo de los violentos y que garantizaría la seguridad de los turistas en Tutunendo, con la militarización los fines de semana, y todos los días que fuesen necesarios de los lugares a donde se desplaza la población en los días de asueto para su descanso.

No logramos verlo en los debates de la campaña que celebraron los medios de comunicación y algunas instituciones educativas, ello muestra, por cierto, una seriedad muy necesaria para quienes van a direccionar los destinos de una ciudad tan compleja como la nuestra.

Buena esa señor alcalde; aunque a los ciudadanos no les haya sonado muy bien eso de que es parte “del Plan de Gobierno que empezamos a construir”, porque demuestra que se subió a la burgomaestría sin tener un plan ya elaborado que contemplara una intervención directa a uno de los flagelos que nos afecta de tiempo atrás, lo cual resulta insultante para la sociedad quibdoseña, ya que su alcalde no se habría tomado la tarea de pensar y repensar la ciudad, sus problemáticas y necesidades.

Por cierto es que no le escuchamos decir “esta boca es mía…” durante el período de la campaña; entendemos que, como muchos, ha abrazado la estrategia de moverse casa a casa entre los electores, sin ruidos y sin alharacas; casi de forma subrepticia entre el pueblo necesitado. Y la práctica ha dado buenos resultados. Pero, como argumentos de motivación, si no se habla de las necesidades y problemas, me surgen interrogantes: ¿Cuáles serían los temas de los diálogos y parlas…? ¿Cómo lograr que una población temerosa de los violentos, urgida por la falta de empleo, incrédula, suspicaz y desconfiada, apoye unas tesis que no conocieron todos…?

¿La militarización salvará vidas a la juventud que está cayendo…? ¿Evitará a las familias pobres tener que pagar extorsión, hasta por la reparación de un techo…? ¿Cómo es que en una ciudad como Quibdó, una persona convence a la población electoral, sin hacer pedagogía con sus problemas y necesidades, de forma pública, exhaustiva y generalizada?

La estrategia para convencer, debe ser compartida señor alcalde, con la ciudadanía, con los educadores, docentes y profesores, porque el tema de las motivaciones en el ámbito social, familiar y escolar es crítico, esencial y de altísima urgencia, para mejorar la calidad de la educación de la ciudad y toda la región, que tanta falta hace a toda la chocoanidad.

Apostilla: Creemos que la militarización debió ser, luego de resolver otras necesidades, como el desempleo, la movilidad, la cultura ciudadana, lo social, etc. No deje pasar más tiempo para poner a los quibdoseños al tanto de lo que hará por la ciudad, para que podamos agradecerle sus logros oportunamente.

Que Dios nos bendiga a todos…!