Edición No. 1244. Quibdó, noviembre 29 a diciembre 5 de 2019

Líderes sociales: Chocó debe estar en la ‘conversación nacional’

Están muy preocupados por el confinamiento y el desplazamiento en el departamento. Piden que se reanuden los diálogos con el Eln.

“La paz no llegó al Pacífico colombiano”, aseveró Elizabeth Moreno, representante del Consejo de Comunidades Negras en el río San Juan (Acadesa). En medio de un desayuno con embajadores europeos y de una rueda de prensa en Bogotá varios líderes chocoanos denunciaron las graves violaciones a los derechos humanos que se dan en su departamento. Están especialmente preocupados por el confinamiento y el desplazamiento que padecen varias comunidades por cuenta de la intensificación de la confrontación entre el Eln, las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (Agc) y la Fuerza Pública. “Nos parece muy preocupante la realidad del Chocó”, enfatizó Abid Manuel Romaña, vocero del Foro Interetnico Solidaridad Chocó. “La dinámica que ha tomado el conflicto en nuestro territorio ha asumido las características de una guerra contra la población civil”, enfatizaron en el tercer informe que entregó la plataforma Acuerdo Humanitario ya, integrado por cinco organizaciones étnicas.

Lo que más les preocupa respecto a la crisis humanitaria es el confinamiento y el desplazamiento. Según la Resolución Defensorial 071 de 2019 más de 16500 indígenas y afrodescendientes han sido confinados durante el presente año. Esa cifra supera la de todo 2018 cuando se registraron 15548, según reportó un grupo de siete organizaciones humani-tarias internacionales. La subregión que más les preocupa es el Bajo Atrato, exactamente en el municipio de Bojayá. La semana anterior hubo un combate entre el Eln y las Agc que dejó confinadas a varias comunidades. Advirtieron que en esa zona del país se podría vivir una tragedia hace 17 años cuando en medio de un combate con los paramilitares, las Farc lanzaron un cilindro que cayó en una iglesia que albergaba a cientos de civiles.

“¿Por dónde están entrando los paramilitares río Bojayá si hay puntos de control de la Fuerza Pública en todas las entradas?”, se preguntó Romaña. Varios líderes hablaron de una supuesta connivencia entre los militares y las Agc. “Cuando el gobierno habla de megaproyectos los primeros en llegar son las Agc”, dijo Placido Bailarín, líder indígena de Bojayá.

También hay preocupación en el Bajo Atrato, Domingodó y Jiguamiando (Carmén del Darién) y en el Truandó y Cacarica (Riosucio). El Eln ha estado plantando minas antipersona para frenar el avance de las Agc, lo que no permite que las comunidades negras e indígenas hagan. Además, ambos grupos armados han debilitado lo gobiernos indígenas que son reconocidos constitucionalmente. Han pasado por encima de las autoridades étnicas imponiendo reglamentos inconsultos en los que estipulan, por ejemplo, las horas en las que se pueden movilizar las comunidades por el territorio.

También se habló de la violencia contra las mujeres. Lucy Chamorro, lideresa del Alto Baudó, dijo “somos mujeres de la selva”. Esa concepción del territorio se ha visto afectada por el confinamiento en el que están las comunidades. Además, se han presentado violaciones sexuales por parte de integrantes de los grupos armados.