Edición No. 1244. Quibdó, noviembre 29 a diciembre 5 de 2019

De la formalización del servicio público de transporte en el Chocó

Reynaldo Moreno Mazuera

En un hecho sin precedentes en el municipio, las empresas Transportes Progreso, Cootranschocó, Expreso Choco y Transpacífico impulsadas y apoyadas por la secretaria de tránsito municipal y el ministerio de trabajo, iniciaron el proceso de formalización de conductores de vehículos de servicio público.

Se busca legalizar y sacar de la informalidad a cerca de 700 ciudadanos, los cuales han operado hasta ahora sus vehículos en las modalidades de taxi, colectivo y mixto en condiciones mínimas de seguridad y protección social, dentro de un marco contractual absolutamente inseguro y precario.

Este proceso iniciado en el mes de noviembre, lleno de dificultades y desconfianza de todas las partes, significara no solo un cambio importante en las formas de contratación para el gremio del transporte, sino que generará un enfoque nuevo y diferente en la manera de resolver nuestras realidades y problemáticas, dentro de un marco absolutamente legal y mucho más humano acorde a las necesidades del país frente a tratados y compromisos internacionales.

La informalidad en el servicio de transporte ha sido la norma y no la excepción no solo en Quibdó, sino también en el resto del país.

Solo dos ciudades en Colombia, Medellín y Pereira, están cumpliendo de manera cabal con sus conductores en materia de seguridad social y contratación laboral y por consiguiente se hace necesario cerrar cada vez más la brecha a este fenómeno.

Ninguna sociedad, ningún país, ningún proyecto ha salido adelante en medio del desorden y la improvisación.

Por lo tanto se hace necesario empezar a generar espacios de convivencia y legalidad entre las empresas, propietarios, conductores y autoridades del orden local y nacional que permitan no solo poner al día todos los actores en materia legal, sino a su vez, poner la primera piedra para que ciudades como Quibdó empiecen a salir del atraso y de la improvisación en la que se encuentran.

Quien debe liderar este proceso deben ser las autoridades municipales, en cabeza del nuevo señor alcalde Martín Sánchez Valencia, quien arrancaría su administración con pie derecho gestionando y vinculando de manera inmediata un amplio número de personas al sector formal de la economía.

Con su apoyo irrestricto logrará enviar un mensaje de fortaleza y legalidad a los ciudadanos del municipio inmersos en el desorden y caos institucional.

A su vez, es una oportunidad única que pocas veces se presenta en la cual todas las fuerzas confluyen con el mismo objetivo.

Por consiguiente se hace necesario trabajar de manera inmediata y conjunta para que a la mayor brevedad estos ciudadanos pertenezcan al mercado formal lo cual redundaría en amplios beneficios hacia ellos y para todos aquellos que hacemos parte de este proceso y de este municipio.

La legalidad lo exige y Quibdó y el pueblo lo reclama.