Edición No. 1244. Quibdó, noviembre 29 a diciembre 5 de 2019

La importancia de los andenes

Berlington Cuesta Salas

Quizá los espacios más importantes para la belleza y movilidad de una ciudad son los andenes. La organización de estos espacios es lo que brinda comodidad y seguridad a uno de los actores más vulnerable dentro de la movilidad, el peatón. La construcción de andenes no puede obedecer a un mero capricho de las autoridades sino a la obligación que tienen de velar por la seguridad, comodidad y accesibilidad al espacio público que tienen los transeúntes y las personas de movilidad reducida.

Echando un vistazo a Quibdó, observamos que en nuestra ciudad se hace poco en esta materia. Solo basta con observar las principales calles y carreras para notar que los andenes no son una prioridad cuando se trata de hacer obras de infraestructura. Los pocos que hay en regular estado están invadidos por vendedores estacionarios o por el comercio formal. Y la mayoría carece de la especificación técnica que establece el decreto 798 de 2010.

En Quibdó los peatones deben arriesgar su vida porque no tienen andenes para resguardarse, tampoco reciben respeto de los otros actores viales, especialmente los que se movilizan en moto, y ni que decir de los semáforos, que están calibrados solamente para los automotores.

La ley establece que los actores viales que opten por andar a pie deben contar con andenes y cebras para transitar seguros, pero la carencia de estos sitios y la poca cultura ciudadana de los quibdoseños hace que la mayoría de los peatones tengan que transitar por las vías, exponiéndose a un accidente.

¿De quién es la responsabilidad de mantener los andenes aptos para el tránsito de los actores viales más vulnerables? Es una obligación de las autoridades de planeación municipal, y estas no pueden evadir esa responsabilidad o entregársela a los ciudadanos o al propietario del inmueble.

Además, los andenes deben de cumplir ciertas especificaciones técnicas según la ley: tener mínimo un metro con 20 centímetros de ancho, ser espacios libres de obstáculos, ser de un solo nivel, tener un máximo de 4,5 centímetros de espesor y estar en ambos lados de las vías.

Los andenes son espacios únicos del ciudadano que transita a pie por las vías. Otros derechos del transeúnte son las zonas peatonales, paraderos de buses, carriles, bahías, glorietas, semáforos y señales de tránsito.

Pero el peatón también tiene unos deberes, entre ellos podemos mencionar: cruzar por las esquinas y pasos peatonales utilizando las cebras, transitar por las aceras, utilizar los puentes peatonales, esperar los cambios del semáforo y transitar por el lado derecho de las aceras.